Podríamos relacionar a la memoria, el olvido y el pensamiento como una familia, en donde los roles están definidos y a su vez compartidos.La memoria es la capacidad de sentir el tiempo, de acumularlo y analizarlo.El olvido nos permite elegir muchas veces inconscientemente, que es lo que no queremos recordar. Pero solo el pensamiento nos define y nos es fiel, nos dice la verdad por mas cruel que sea. Querer olvidar, es reprimir....
En mi opinión...no hay que olvidar, ni las cosas buenas, ni las cosas malas; las buenas porque nos hacen estar mas alegres en un momento de bajón, y las malas porque nos ayudan a crecer como personas.además no hay nada tan malo que no pueda ser peor, ni nada tan bueno que no pueda ser mejor, por eso, tanto las cosas buenas como las malas merecen ser recordadas...







